El modelo educativo de nuestro país vive entre la involución constante y el anacronismo, sigue siendo una especie de estructura demasiado jerárquica y poco práctica, totalmente desconectada del mundo en el que vivimos y centrada en la preparación de cerebros alienados para la preparación de oposiciones.
Nos han formado dentro de un modelo rígido, poco empático, y tremendamente obsesionado con el ejercicio de memorizar, que no de aprender. Formamos demasiada gente capaz de tragarse demasiados tomos a modo de recetas mágicas, que vomitamos hasta la última coma en el examen final. Preguntamos poco y mal. Nuestro modelo es poco práctico y demasiado teórico.
A esto hay que sumar que somos una generación acostumbrada a coleccionar títulos, como quién colecciona propiedades inmobiliarias, algo bastante habitual en nuestro país. Se apodera de nosotros una especie de coleccionismo ilustrado que nos hace olvidar la verdadera razón de ser del modelo educativo. Además, nos enseñan, mejor dicho instruyen, para no cuestionarnos absolutamente nada. Solamente se trata de ser auténticos "traga-libros" que adornan las paredes de nuestra habitación con una colección de diplomas que al empleador simplemente le da igual, porque lo que busca es mano de obra cualificada o sin cualificar. De ahí viene en parte la frustración de toda la llamada generación mejor formada de este país, que busca acomodo fuera de nuestras fronteras.
¿Por qué seguimos educándonos en un sistema tan obsoleto? ¿Por qué un papel tan jerárquico del profesorado? ¿Por qué no adaptarnos a las profesiones del futuro y dejar de producir hornadas de gente solamente con un título que es papel mojado? El sistema, me da igual profesorado que establishment como tal, aún no se ha dado cuenta que los chavales se aburren en clase porque tienen a su alcance mucha más información en la Wikipedia. Talento potencial desaprovechado por hacerles estudiar cosas que no le servirán de nada en el futuro. Más ideas y menos títulos.
Poco a poco, no sin retraso a comparación de otros países, empezamos a utilizar las plataformas de enseñanza online y los cursos en abierto (MOOCs). Nos llevan años de ventaja en otros sitios, pero se vislumbra un nuevo sistema de conocimiento. Afortunadamente, en España hay excepciones como las Escuelas de Negocios, algunas de las cuales se encuentran entre las mejores a nivel mundial. Otra cosa es el precio y la exclusividad que ofertan. No todo el mundo accede a ellas y no todo el mundo puede permitírselas. Como punto final un apunte, ninguna de nuestras universidades se encuentra entre las mejores del mundo, si se tratase de nuestros equipos de fútbol estoy convencido que pondríamos el grito en el cielo. El futuro de este país pasa por resetear el sistema educativo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario