viernes, 9 de octubre de 2015

Nuestro modelo económico

El modelo económico español siempre ha estado profundamente marcado por una elevada estacionalidad, vinculada sobre todo al sector servicios, unida a la preponderancia de las pequeñas y medianas empresas en el panorama de nuestro mercado de trabajo. Éstas no tienen por sí solas la capacidad suficiente para crear un gran número de puestos de trabajo, puesto que hablamos mayoritariamente de autónomos y pequeñas empresas familiares en la mayoría de los casos, con muchas dificultades para tener acceso al crédito y para pagar la nómina a sus empleados. Eso por no hablar de la excesiva burocracia a la que se enfrentan y los altos costes salariales a los que hacen frente en su día a día. Montar una empresa se convierte en la mayoría de los casos en todo un ejercicio de heroicidad contemporánea.
 
Existe, por otro lado, una realidad aparte para las empresas más grandes (no sólo las del IBEX 35), tanto a nivel fiscal como financiero. Parecen jugar una liga aparte en la que se hace casi imposible entrar. Los poderes financieros juegan aquí un papel fundamental en la consolidación de este entorno empresarial.
 
Nuestro modelo económico, anclado en soluciones aún demasiado conservadoras, necesita afrontar una serie de retos tales como la internacionalización y la transformación tecnológica, amén de adaptarse a un mundo cada vez más globalizado y disruptivo. Ya no sirven las medias tintas, aquellas empresas que reúnan el mayor talento y sean capaces de convertirse en empresas innovadoras y globales serán las únicas capaces de sobrevivir entre la cada vez más creciente competencia.
 
El estallido de la burbuja inmobiliaria ha puesto de relieve la imperiosa necesidad de una transformación empresarial de primer orden. En palabras de Javier Santiso: "España debe cambiar para pasar de ser una sociedad de trabajadores autónomos y desempleados a un país con empresas más punteras y grandes. Hay talento, pero hace falta convencerse de que el salto es realizable". Este profesor de Esade habla incluso de una España 3.0 que necesita de un reseteo masivo.
 
El modelo económico español necesita reinventarse, acabar con la cultura del ladrillo y la rotonda, y sobre todo adaptarse de una vez por todas al siglo actual, convirtiéndose en el gran generador de empleo que todos esperamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario